lunes, 22 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Alquézar II


            Tras la sorpresa paisajística, lo que me llamó la atención en mi visita a Alquézar fue las olletas colocadas en las chimeneas que desde la parada del BUS, a la vista de la iglesia de san Miguel, se divisaban. Os aseguro que no había ni una sola que no ostentase la olleta correspondiente, destinada a impedir que las brujas entrasen en la casa por la chimenea e hiciesen mal a las personas que en ella habitaban o a los animales que con ellas convivían. Y es que hasta bien entrado el siglo XX han existido arraigadas creencias en la zona entroncadas en brujas, seres que inspiraban sentimientos de terror y espanto en los lugareños. Era la bruja un ser de apariencia humana, dotado de gran poder para hacer el mal, que vivía de forma anónima entre sus vecinos, a veces incluso formaba parte de una familia, a los que atormentaba de un modo u otro, aunque no fuera más que en sus bienes, campos o pertenencias. Se deslizaban e introducían en las casas ajenas por cualquier resquicio, por la chimenea, por el agujero de la cerradura de la puerta, de modo que solo se podía impedir su entrada con amuletos. En las chimeneas, parece ser, las olletas, no tenían precio, y en las puertas de las casas o en las cuadras de los animales se las espantaba con uñas y patas de jabalíes o garras de las aves rapaces, a juzgar por los amuletos expuestos en la cercanía de la Capilla de las Nieves o en la plaza de mosén Rafael Ayerbe o allá donde uno quisiera dirigir la vista en el tránsito por las estrechas, solitarias, cuidadas y limpias calles de la villa.

RECUERDA:

A mal tiempo buena cara
Todo se andará si la vara no se rompe
Quien no tiene cabeza tiene que tener pies
No hay peor sordo que el que no quiere oír
Si de alguno te quieres vengar, has de esperar
El hueso que te cupo en parte, róelo con gentil arte
Con el tiempo todo se sabe y todo se olvida y todo se deshace

 Huerto sin agua, casa sin tejado y mujer sin amor, malas cosas son

viernes, 19 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Veteranía


            Dice el refranero español que sabe más el diablo por viejo que por diablo. Yo añadiría también que por gallego, por astuto. Y, en efecto, el gallego aspirante a Presidente y actual Presidente en funciones, dio a entender que no le agradaban las condiciones que trataba de imponerle el bisoño jefe de Ciudadanos, por lo que fingió la necesidad de consultar a Comité Ejecutivo de su partido. En cuanto pareció que Rajoy y Rivera no llegarían a un acuerdo, el también joven y bisoño podemita alzó la cresta, digo la voz, para proponer una vez más al líder del PSOE, el no menos bisoño Pdr Snchz, diálogo para la creación de un gobierno alternativo. Aunque este no contestó a la demanda, sí que pidió al gallego fecha para la investidura. Por lo que se ha podido saber, en la reunión del Comité ejecutivo ni siquiera se trató el tema por el que se suponía se celebraba la reunión y además el pontevedrés señaló como primera fecha para la elección del candidato el 30 de agosto, cosa que nadie esperaba hiciera. La cuestión es que con las idas y las venidas, todos habían revelado su postura. De modo que las posibilidades futuras podrían ser las de una alianza de PSOE, antisistema y secesionistas, que no augura sino ruina por todas partes; o la elección de Rajoy al segundo intento con el apoyo de Ciudadanos y CC., siempre que el PSOE se abstuviera, algo hoy por hoy inviable dada la tozudez de ‘no es no’; o repetir las elecciones en torno a fechas navideñas. ¡Haced cábalas y conjeturad!

 
RECUERDA:

 ¿A mí que las vendo?
La veteranía es un grado
¿A los gitanos caracoles?
Cuando tú vas yo vuelvo
Primero fui yo puta que tú rufián
Cuando vos ibais ayer, ya venía yo de moler
¿A mí con cañas que soy el padre de las castañas?

 Uno come la fruta ácida y otro tiene la dentera

martes, 16 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Alquézar I


         Conocer los aledaños de la sierra de Guara en la segunda semana de febrero de un año en que la meteorología de esa fecha era más propia de la primavera avanzada es un privilegio raro para el visitante pues goza de las ventajas primaverales en temperatura o facilidad de desplazamiento, sin tener que soportar los inconvenientes del agobio del turismo. Me refiero a mi visita a Alquézar, una de las localidades más hermosas de cuantas he conocido. En un promontorio, a orillas del río Vero se elevan restos de un castillo musulmán edificado en el siglo IX y una Colegiata del siglo XVI, a cuyos pies descansa mirando al sur una villa de traza medieval. Amurallado el promontorio para ser defendido de posibles ataques cristianos, constituyó uno de los puntos clave del cinturón que en torno a Barbastro trazaron los musulmanes. A pesar de todos los pesares, la fortificación cayó en manos cristianas en el segundo tercio del siglo XI, hacia el 1065, según cuenta la leyenda gracias a la intervención de una joven. Parece ser que el jefe de la fortaleza de aquella época ordenó hacer una requisa de doncellas, claro está, cristianas. Una de las elegidas, poseía una envidiable cabellera en cuya maraña ocultó una peineta de metal de aceradas púas. Separada de su familia a viva fuerza, fingió someterse a sus raptores. Se vistió para el sarao que proyectaban con las mejores y más sugerentes telas que pusieron a su alcance, participó activamente en el festejo y encandiló al jefe quien, un tanto obnubilado ordenó la llevaran a sus aposentos, donde la muchacha acabó clavándole la peineta reiteradamente, hasta que tuvo la certeza de que había muerto. Limpió la sangre con el lienzo blanco que los había cubierto y al amanecer lo mostró desde una ventana a los cristianos, que esperaban la señal para atacar la fortaleza, a la que lograron expugnar dada la desmoralización de sus adversarios por la falta de líder.
 

RECUERDA:

 De la ocasión nace la tentación
El melón y la mujer, por el pezón
El agua y la mujer a nada han de oler
El melón y la mujer a la cala han de ser
En el andar y en el beber se conoce a la mujer
Ánade, mujer y cabra, mala cosa si son magras
El huevo por la yema, y la mujer por la apariencia
Las mujeres, aun sin maestro, saben llorar, mentir y bailar

 No creas a hembra ninguna, que se mudan más presto que la  luna

domingo, 7 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Porfía


            A día 7 de agosto de 2016, después de una legislatura fallida y otra a punto de fallir, no sé a qué juegan nuestros políticos. Anda el llamado Presidente en funciones como ánima en pena recabando apoyos para poder iniciar una nueva legislatura, según el encargo del Rey, puesto que fue quien más votos obtuvo en las últimas elecciones y el único que creció en escaños respecto a las fallidas. Pero no consigue sumar apoyos ni a la de tres. Evidentemente no los ha pedido a los “enemigos naturales” de la izquierda, la red clientelar del subdesarrollo andaluz incrustada en IU, puestas ahora al servicio de los conocidos como antisistema, porque le negarían el pan y la sal. Recibe, pese a los resultados electorales, rotundas calabazas (“no es no”) de otro candidato que pudiera tener aspiraciones a la Presidencia si consiguiera recrear un nuevo Frente Popular y permitiera el golpe de Estado que a cámara lenta urden los sediciosos del separatismo. Parece que intenta también encandilar al jefe de otra facción que me resulta sinceramente un tantico vanidoso y al que creo le falta aún un hervor. Por lo que el aspirante, pese al mandato del Rey, se encuentra compuesto y sin novia en el limbo de la espera. Aunque como parece gozar de paciencia ilimitada, quizá termine encandilando alguna.
 

RECUERDA:

 El que no llora no mama
El que la sigue la consigue
Pobre porfiado saca mendrugo
El que escarba lo que quería halla
Porfiar y por fiar te puedes arruinar
Si haces barato, venderás más de cuatro
No te digo que te vistas, pero ahí tienes la ropa
Aunque el bien se retrase, si se alcanza, nunca es tarde

 Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe

martes, 2 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. El labrador avaro


            En la provincia de Huesca, partido judicial de Barbastro, hoy en día abandonado, existe un lugarejo que perteneció al término de San Esteban de la Litera, Rocafort, donde es fama vivía otrora un campesino extraordinariamente avispado y astuto, aunque más avaro que Harpagon, el de Molière, hasta el punto de que fue capaz de  regatear a la mismísima muerte. Según dicen, un día llegó a su puerta una peregrina solicitándole algo que llevarse a la boca. Aunque la primera reacción fue rechazarla con un Dios la ampare, recordó que en el arcón había una hogaza con la miga ya mohosa, así que le cortó un corrusco. La peregrina se lo comió con un apetito increíble, en tanto al avaro le subían arcadas desde la boca del estómago. Acabado el mendrugo, la peregrina se dio a conocer y le concedió un deseo. El labrador pidió larga vida. La muerte se lo concedió y partió. Cumplido el plazo, vino la muerte a llamar a la puerta del labriego, mas él la convenció con zalamerías para que le permitiera un tiempo un poco más largo ya que tenía que recoger la cosecha. Tornó de nuevo y de nuevo fue convencida para un plazo más largo. Así una y otra vez. La última fue que no se hallaba preparado para ser juzgado. La muerte hubo de trazar un plan. Un día el labrador, ya achacoso, iba muy de mañana a sus campos cuando se encontró a una persona que yacía en el suelo. Se inclinó sobre ella y observó que ni respiraba ni tenía pulso, así que rezó por ella. Apenas había acabado, se incorporó el yacente: era la muerte, que se lo llevó con el pretexto de que era el mejor momento para su juicio pues acababan de perdonársele todas sus usuras.

RECUERDA:

Hacerse el sordo
A gran prisa, gran vagar
Más vale maña que fuerza
A toda ley, andar a paso de buey
A fuerza de varón, espada de gorrión
No sirve correr, sino coger las bocacalles
Paso de buey, diente de lobo y hacerse el bobo
A enfermo de encontrón, medicina de trompón

 Si la píldora bien supiera, no la dorarían por fuera

 

lunes, 25 de julio de 2016

Apostillas al refranero. Dimes y diretes


            ¡Qué semanita! Empezaron unos calificando la masacre de Niza como un accidente de tráfico instrumentalizado mediáticamente como ataque terrorista para infundir miedo; siguieron otros asegurando que habían transiccionado un mecanismo unilateral de ejercicio democrático para activar la convocatoria de Asamblea Constituyente donde advertían que las leyes de desconexión no eran susceptibles de control, suspensión o impugnación por parte de ningún otro poder, juzgado o tribunal, lo que vendría a ser algo así como la proclama del rompimiento con España. Apenas acababa de digerir el contenido de los dos textos, alguien con cierto infantilismo afirmó que solo apoyaría a un presidente del PP si el actual candidato no fuera candidato, “sin que esto suponga que vetamos a nadie”, razonamiento que considero contradictorio. Y mientas trataba de entenderlo, alguien sostenía que si el aspirante que más votos obtuvo en las últimas elecciones fuera investido Presidente, le quitaría las ganas de vivir, hipérbole verbal digna de comadre de mercado de barrio. Para liarla aún más, a algún inexperto se le ocurre comprometer la neutralidad que debe  tener la Corona, pidiendo que el Rey aconseje qué votar a un grupo político. Y para acabar de hacerlo, aparecen unos votos fantasma cuyo origen nadie conoce, pero que todos dan por hecho son de nacionalistas que quieren romper España, con los que el Presidente en funciones ha trapicheado. Como el voto era secreto, y los sospechosos o callan o niegan la mayor, todo son suposiciones y chismes, dimes y diretes. Y no quiero seguir, que, para muestra, los botones que ofrezco bastan. Así está el patio.

RECUERDA:

 La caca, callarla
Por la boca muere el pez
Quien mal dice, peor oye
Mucho hablar, mucho errar
Hablar bien no cuesta dinero
Presto es dicho lo que es bien dicho
Sanan llagas y no palabras emponzoñadas
Sanan lanzadas, pero no palabras envenenadas
La lengua no tiene hueso, pero corta lo más grueso

 A los borricos, alfalfa

lunes, 18 de julio de 2016

Apostillas al refranero. El hombre choto


            Aseguran que en el Alto Aragón han existido también los hombres monstruo como el de la Guarguera, Mamés. Se sabe que era hijo de una pastora, aunque nunca se supo quién pudo ser el padre. Creció hasta hacerse un hombretón extraordinariamente velludo. Como era capaz de saltar peñas y riscos sin dificultad alguna se le apodó el hombre-choto. Vagaba con su rebaño por la sierra y vivía sin preocupaciones, pero un día descubrió a una jovencita que había salido de la cercana aldea a darse un garbeo. La muchachita despertó en él un sentimiento que hasta entonces no había experimentado nunca. Curioso, se puso a espiarla oculto entre la maleza. Cuando la chiquilla se alejó, el recuerdo lo atormentaba allá en el fondo de la cueva. En varias ocasiones repitió el espionaje hasta que un día, absorto y pendiente de cada movimiento de aquella criatura, descuidó las precauciones y ella lo descubrió. Tan azarado y avergonzado se sintió que fue incapaz de huir y, abobaliconado, ni siquiera respondía a las palabras que le dirigía con agradable y dulce voz. Volvieron a encontrarse en adelante casi a diario y Mamés se transformó en un ser distinto. Un día la joven hubo de partir hacia otras tierras y no quiso apenar a Mamés, a quien veía tan pendiente de ella y partió sin comunicárselo. En los días siguientes Mamés recorrió caminos, sendas, y veredas, esperando encontrarla, pero todo fue inútil. Cuando comprendió que la había perdido, pareció enloquecer: abandonó su rebaño y pasaba el día en la cueva recordando los detalles de sus encuentros. Al atardecer salía, corría alocadamente por las trochas, saltaba riscos, hasta que una noche se lanzó desde el monte Canciás y se mató.

RECUERDA:

 Ni con ellas ni sin ellas
Compañía de dos hízola Dios
Ni boda pobre ni mortuorio rico
El día que te casas o te sanas o te mancas
Ni boda sin canto ni mortuorio sin llanto
Casar y compadrar, cada uno con su igual
Casa a tu hijo con tu igual y no dirán de ti mal
El melón y el casamiento solo los cala el tiempo

 Por casar mal y mal de muelas no lleves al cura ofrendas