lunes, 12 de septiembre de 2016

Apostillas al refranero. Encortamiento


            Una de las creencias populares más chocantes en ciertas zonas aragonesas era el encortamiento, pronunciado coloquialmente como ‘incortamiento’. Consiste en ligar a un miembro del matrimonio recién contraído o a los dos, es decir en usar algún maleficio contra los recién maridados a fin de hacerles imposible la procreación. Claro está, los agentes del encortamiento eran siempre alguna bruja o brujón, que actuaba conforme a lo que alguien, que quería mal a los casados, deseaba. Para encortar al novio se podía anudar su pañuelo sin que él lo supiera. Podía también ligarse a los casados haciendo un nudo en el colchón con un cordel o simplemente colocando una cuerda anudada bajo la almohada. Parece ser que con desanudarlos, se acababa el encortamiento, pero, claro, el problema era saber dónde residía el mal; porque imaginaos que un encortado estuviera en la cama y se fuera a subir a ella el otro, y se encontrara con que el ya encamado se fuera al suelo quisieras que no, de modo que no pudieran estar juntitos ni a la de tres. ¡Qué terrible! Convenía, pues, prevenir el encortamiento. Para ello cabían distintas soluciones como que el novio y la novia llevaran el día de la boda una moneda de plata en el zapato a fin de que las brujas se chincharan y no pudieran actuar. La moneda de plata podía también colocarse en el traje de la novia, incluso podía evitarse el ser ligados con las tartas de la boda: primero comía la novia lo que le apetecía de la ración que le tocaba y el novio acababa lo que ella dejaba. En el peor de los casos, existía un método tan efectivo como los otros, aunque más complicado y espectacular que era entrar a la novia en el nido de los recién casados no por la puerta sino por una ventana o por el balcón.

RECUERDA:

En casa del ruin, la mujer es el alguacil
En la boda, quien menos come es la novia
Ahora que tengo potro pongo la vista en otro
Dichoso el golondrino que habita en su nido
Ten a tu esposa cariño, y las manos en los bolsillos
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido
Los que duermen en el mismo jergón acaban siendo de la misma opinión

 Si buscas mujer y no dama, que no tenga ni buena ni mala fama.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Apostilas al refranero. Alquézar III


            Y allá en lo alto de la cresta rocosa, dominando los cañones del Vero y protegiendo el caserío que se extiende a sus pies, rodeado por murallas almenadas, se encuentra el conjunto que forman el antiguo castillo medieval, del que se conserva un torreón y algunos lienzos de muralla, y la colegiata, levantada en el siglo XVI sobre el antiguo templo románico, del que solo queda parte del atrio, decorado con capiteles con escenas de episodios narrados en el Génesis. Es la colegiata un templo de una sola nave, con bóvedas de crucería estrellada y altar mayor concebido como monumental sagrario, según es frecuente en la zona, pues, dotado de un óculo central, permite la exposición constante del Santísimo, ya que el óculo sería la ventana del sagrario, la ventana, en este caso, de una habitación donde se reserva la Eucaristía. Y tampoco podía escapar la colegiata, como es habitual en edificio que se precie en el Somontano, a la ostentación de su fantasma. Cuentan que cierto monje recorre la colegiata y en determinadas circunstancias hace tañer una campana cuyo sonido anuncia que ha acontecido un hecho extraordinario no deseado o el fallecimiento de algún pecador irredento. Vox populi, el fantasma de la colegiata es un antiguo anacoreta del santuario de la Virgen de Lecina. Persona muy sobria en costumbres  y prudente en todo, cometió un pequeño desliz con una morica a cuyos encantos sucumbió. Arrepentido de su falta, se sometió a las penitencias más duras hasta que murió en soledad y fue enterrado por pastores que habían visto sus actos de arrepentimiento. A pesar de todo, ¡pobre alma en pena!, la suya vaga por la colegiata sin posibilidad de descanso.

RECUERDA:

El que mal vive, poco vive
El yerro del médico la tierra lo tapa
El gato escaldado del agua fría huye
Pues que el amor lo hace, requiescat in pace
Nunca diga el caminante: ‘De esta agua no beberé’
Quien da lo suyo antes de morir prepárese a sufrir
Salir al lobo al camino, como la gansa de Cantimpalos
 ‘¡Qué linda mata de romero!’, y era un cardo borriquero

 Si la lengua erró, el corazón no

lunes, 29 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Olímpicos


Todos los medios de comunicación se han venido hinchendo a lo largo de este calurosísimo agosto de 2016 de imágenes espectaculares, por una razón u otra, de quienes han competido en las olimpiadas de Río de Janeiro y han conseguido alguna medalla o algún diploma. No importa la disciplina en que se haya obtenido, en la enorme mayoría de los casos, los datos son muy similares: el esfuerzo, la entrega, el orden, la constancia, el entrenamiento, la superación, el sacrificio, la privación, la disciplina el trabajo en equipo no solo de quienes competían sino de la serie de colaboradores: entrenadores, fisioterapeutas, psicólogos que preparan, disponen y empujan para poder cumplir los postulados del lema olímpico: citius, altius, fortior. Ellos son quienes difuminan y borran los momentos de desaliento, quienes enseñan a olvidar la fatiga, quienes resuelven las dudas y vencen los titubeos y vacilaciones. Y junto a ellos, los miembros de la familia que apoyan con su presencia y aliento y hacen que no se sientan jamás solos. A todos, palma y corona de olivo; a todos, honor y gloria.

RECUERDA:

 Quien no padece no merece
Obra acabada, premio aguarda
A quien no sirve para gallo, capallo
Si no se pisa el barro, no se hace el jarro
A quien Dios bien quiere, la hormiga a buscarlo viene
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo
La mano derecha es la que se afana, que la izquierda poco gana

 El esfuerzo en la desesperación crece y dobla el corazón

 

lunes, 22 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Alquézar II


            Tras la sorpresa paisajística, lo que me llamó la atención en mi visita a Alquézar fue las olletas colocadas en las chimeneas que desde la parada del BUS, a la vista de la iglesia de san Miguel, se divisaban. Os aseguro que no había ni una sola que no ostentase la olleta correspondiente, destinada a impedir que las brujas entrasen en la casa por la chimenea e hiciesen mal a las personas que en ella habitaban o a los animales que con ellas convivían. Y es que hasta bien entrado el siglo XX han existido arraigadas creencias en la zona entroncadas en brujas, seres que inspiraban sentimientos de terror y espanto en los lugareños. Era la bruja un ser de apariencia humana, dotado de gran poder para hacer el mal, que vivía de forma anónima entre sus vecinos, a veces incluso formaba parte de una familia, a los que atormentaba de un modo u otro, aunque no fuera más que en sus bienes, campos o pertenencias. Se deslizaban e introducían en las casas ajenas por cualquier resquicio, por la chimenea, por el agujero de la cerradura de la puerta, de modo que solo se podía impedir su entrada con amuletos. En las chimeneas, parece ser, las olletas, no tenían precio, y en las puertas de las casas o en las cuadras de los animales se las espantaba con uñas y patas de jabalíes o garras de las aves rapaces, a juzgar por los amuletos expuestos en la cercanía de la Capilla de las Nieves o en la plaza de mosén Rafael Ayerbe o allá donde uno quisiera dirigir la vista en el tránsito por las estrechas, solitarias, cuidadas y limpias calles de la villa.

RECUERDA:

A mal tiempo buena cara
Todo se andará si la vara no se rompe
Quien no tiene cabeza tiene que tener pies
No hay peor sordo que el que no quiere oír
Si de alguno te quieres vengar, has de esperar
El hueso que te cupo en parte, róelo con gentil arte
Con el tiempo todo se sabe y todo se olvida y todo se deshace

 Huerto sin agua, casa sin tejado y mujer sin amor, malas cosas son

viernes, 19 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Veteranía


            Dice el refranero español que sabe más el diablo por viejo que por diablo. Yo añadiría también que por gallego, por astuto. Y, en efecto, el gallego aspirante a Presidente y actual Presidente en funciones, dio a entender que no le agradaban las condiciones que trataba de imponerle el bisoño jefe de Ciudadanos, por lo que fingió la necesidad de consultar a Comité Ejecutivo de su partido. En cuanto pareció que Rajoy y Rivera no llegarían a un acuerdo, el también joven y bisoño podemita alzó la cresta, digo la voz, para proponer una vez más al líder del PSOE, el no menos bisoño Pdr Snchz, diálogo para la creación de un gobierno alternativo. Aunque este no contestó a la demanda, sí que pidió al gallego fecha para la investidura. Por lo que se ha podido saber, en la reunión del Comité ejecutivo ni siquiera se trató el tema por el que se suponía se celebraba la reunión y además el pontevedrés señaló como primera fecha para la elección del candidato el 30 de agosto, cosa que nadie esperaba hiciera. La cuestión es que con las idas y las venidas, todos habían revelado su postura. De modo que las posibilidades futuras podrían ser las de una alianza de PSOE, antisistema y secesionistas, que no augura sino ruina por todas partes; o la elección de Rajoy al segundo intento con el apoyo de Ciudadanos y CC., siempre que el PSOE se abstuviera, algo hoy por hoy inviable dada la tozudez de ‘no es no’; o repetir las elecciones en torno a fechas navideñas. ¡Haced cábalas y conjeturad!

 
RECUERDA:

 ¿A mí que las vendo?
La veteranía es un grado
¿A los gitanos caracoles?
Cuando tú vas yo vuelvo
Primero fui yo puta que tú rufián
Cuando vos ibais ayer, ya venía yo de moler
¿A mí con cañas que soy el padre de las castañas?

 Uno come la fruta ácida y otro tiene la dentera

martes, 16 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Alquézar I


         Conocer los aledaños de la sierra de Guara en la segunda semana de febrero de un año en que la meteorología de esa fecha era más propia de la primavera avanzada es un privilegio raro para el visitante pues goza de las ventajas primaverales en temperatura o facilidad de desplazamiento, sin tener que soportar los inconvenientes del agobio del turismo. Me refiero a mi visita a Alquézar, una de las localidades más hermosas de cuantas he conocido. En un promontorio, a orillas del río Vero se elevan restos de un castillo musulmán edificado en el siglo IX y una Colegiata del siglo XVI, a cuyos pies descansa mirando al sur una villa de traza medieval. Amurallado el promontorio para ser defendido de posibles ataques cristianos, constituyó uno de los puntos clave del cinturón que en torno a Barbastro trazaron los musulmanes. A pesar de todos los pesares, la fortificación cayó en manos cristianas en el segundo tercio del siglo XI, hacia el 1065, según cuenta la leyenda gracias a la intervención de una joven. Parece ser que el jefe de la fortaleza de aquella época ordenó hacer una requisa de doncellas, claro está, cristianas. Una de las elegidas, poseía una envidiable cabellera en cuya maraña ocultó una peineta de metal de aceradas púas. Separada de su familia a viva fuerza, fingió someterse a sus raptores. Se vistió para el sarao que proyectaban con las mejores y más sugerentes telas que pusieron a su alcance, participó activamente en el festejo y encandiló al jefe quien, un tanto obnubilado ordenó la llevaran a sus aposentos, donde la muchacha acabó clavándole la peineta reiteradamente, hasta que tuvo la certeza de que había muerto. Limpió la sangre con el lienzo blanco que los había cubierto y al amanecer lo mostró desde una ventana a los cristianos, que esperaban la señal para atacar la fortaleza, a la que lograron expugnar dada la desmoralización de sus adversarios por la falta de líder.
 

RECUERDA:

 De la ocasión nace la tentación
El melón y la mujer, por el pezón
El agua y la mujer a nada han de oler
El melón y la mujer a la cala han de ser
En el andar y en el beber se conoce a la mujer
Ánade, mujer y cabra, mala cosa si son magras
El huevo por la yema, y la mujer por la apariencia
Las mujeres, aun sin maestro, saben llorar, mentir y bailar

 No creas a hembra ninguna, que se mudan más presto que la  luna

domingo, 7 de agosto de 2016

Apostillas al refranero. Porfía


            A día 7 de agosto de 2016, después de una legislatura fallida y otra a punto de fallir, no sé a qué juegan nuestros políticos. Anda el llamado Presidente en funciones como ánima en pena recabando apoyos para poder iniciar una nueva legislatura, según el encargo del Rey, puesto que fue quien más votos obtuvo en las últimas elecciones y el único que creció en escaños respecto a las fallidas. Pero no consigue sumar apoyos ni a la de tres. Evidentemente no los ha pedido a los “enemigos naturales” de la izquierda, la red clientelar del subdesarrollo andaluz incrustada en IU, puestas ahora al servicio de los conocidos como antisistema, porque le negarían el pan y la sal. Recibe, pese a los resultados electorales, rotundas calabazas (“no es no”) de otro candidato que pudiera tener aspiraciones a la Presidencia si consiguiera recrear un nuevo Frente Popular y permitiera el golpe de Estado que a cámara lenta urden los sediciosos del separatismo. Parece que intenta también encandilar al jefe de otra facción que me resulta sinceramente un tantico vanidoso y al que creo le falta aún un hervor. Por lo que el aspirante, pese al mandato del Rey, se encuentra compuesto y sin novia en el limbo de la espera. Aunque como parece gozar de paciencia ilimitada, quizá termine encandilando alguna.
 

RECUERDA:

 El que no llora no mama
El que la sigue la consigue
Pobre porfiado saca mendrugo
El que escarba lo que quería halla
Porfiar y por fiar te puedes arruinar
Si haces barato, venderás más de cuatro
No te digo que te vistas, pero ahí tienes la ropa
Aunque el bien se retrase, si se alcanza, nunca es tarde

 Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe