sábado, 15 de abril de 2017

Apostillas al refranero. Follaburros


         ¡Qué perra han agarrado los británicos a raíz de su salida de la Comunidad Europea, a causa del contencioso de Gibraltar! Lord Howard se muestra dispuesto a iniciar una guerra con todas sus consecuencias. El representante británico en Bruselas llama a los europeos mafiosos porque sostienen que cuando el Reino Unido abandone la Unión, ningún acuerdo entre la UE y el RU podrá ser aplicado al territorio de Gibraltar sin un acuerdo entre España y la Gran Bretaña. El revuelo propagandístico en la prensa sensacionalista es de órdago a la grande y no solo nuestras patrulleras, los guardiaciviles, la comida española y el vino de Rioja son motivo de mofa y escarnio. Pensad: Si han metido pata hasta el corvejón, ¿qué otra cosa cabría esperar? Ya en el siglo XVI nos llamaban visigodos y marranos. Lo de visigodos se entiende; lo de marranos viene de que convivimos con pueblos semitas, así que nos consideraban semijudíos y semisarracenos. ¡Toma, y antes iberos y celtas! ¿Pues de dónde recibieron ellos la cultura megalítica? ¿Y no les llegaron después celtas y germanos (anglos y sajones)? ¿Y escandinavos, y normandos…? ¿Que en los tabloides nos llaman hoy follaburros y asquerosos? No entréis al trapo: otrora nos motejaron de impíos, lascivos, degenerados, lujuriosos, violadores, sodomitas, arteros, sucios, bellacos, crueles, avaros, incompetentes, villanos, sanguinarios, tiránicos, hipócritas, malvados, traidores… Vamos, que doquiera morásemos el lugar vendría a ser un charco enfangado de la gente más abominable, infecta y abyecta. ¡Ellos eran no sé si los puros, sí los puritanos! Pues bien, este pueblo indisciplinado, cobarde y traidor va a poner una brigada de legionarios con su correspondiente equipamiento a las órdenes del general británico Mike Elwis que dirigirá las maniobras de la OTAN en Rumania y Bulgaria a finales de abril.

RECUERDA:

Sanan cuchilladas y no palabras malas
Quien más habla tiene más por qué callar
Aun lo que por tus ojos veas, no todo lo creas
Si quieres que digan bien de ti, dilo tú también
Por hablar bien no se pierde nada, antes se gana
Cree lo que tientas y veas, y lo demás no lo creas
Muy bueno es el credo, pero no sirve para consagrar
Si quieres que digan bien de ti, no digas mal de ninguno
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende

 Solo aquel puede decirlo que sabe sentirlo

domingo, 9 de abril de 2017

Apostillas al refranero. Cuernos y puñaladas


         Con tanto cortejo, con tanto paso adelante seguido del paso atrás, con tanta imprudencia, con tanto reproche, con tanta discusión, con tanta avenencia, con tanto solapamiento y tanta puñalada trapera, esta política nuestra de cada día es un galimatías que cada vez entiendo menos. La última muestra anteayer en las Cortes de Castilla la Mancha. Parece ser que durante tres meses el PSOE y Podemos habían negociado y llegado a un acuerdo previo para la aprobación de los presupuestos regionales. Llegado el momento, tras más de veinte horas de debate a lo largo de dos días, los socialistas esperaban el apoyo de los dos diputados podemitas, pero en lugar de dárselo, resulta que votaron en contra y, en consecuencia, no podían salir adelante los presupuestos. Tal fue la sorpresa del Presidente de la Cámara que, asombrado, pidió se repitiera la votación, cuyo resultado fue el mismo, y al comprobar que los dos diputados que consideraba favorables ni siquiera se habían abstenido, estupefacto, inquirió si se reafirmaban en su voto negativo. En fin, que como dicen los castizos, habían dejado a la novia compuesta y sin novio. O si ustedes prefieren, la cornamenta era tan ostentosa y ramificada como la de un ciervo adulto al comienzo de la berrea.

 Cornudo y contento
Sobre cuernos, penitencia
Encima de cornudo, apaleado
Cuernos y dones haylos a montones
Contigo duerme y contigo come quien te los pone
El postrero que lo sabe es el cornudo, y el primero el que los puso

 Por hacer bien a mi vecino, hago cornudo a mi marido

domingo, 2 de abril de 2017

Apostillas al refranero. Eufemistas expertos


         Entre los eufemismos, hay un grupo al que yo denomino divulgativo o popularizador. Se trata de formas lingüísticas que hacen asequibles al pueblo ciertos conceptos habitualmente de carácter científico o técnico. Hace unos años, llamamos vacas locas a la ‘encefalopatía espongiforme bovina’ y neumonía atípica al ‘síndrome respiratorio agudo y grave’, y anteayer denominamos gripe aviar al H7N9. Hay otro grupo al que denomino dignificador: la antigua Escuela de Periodismo, al nacer como estudio universitario cambió su nombre por el más orondo y esponjado Facultad de Ciencias de la Información, en que se podían seguir diversas especialidades, incluso Publicidad. Maestros en el uso y abuso del eufemismo dignificador son los terroristas, tan hábiles en la manipulación que la sociedad entera acepta y usa sus creaciones con la mayor naturalidad. En épocas reativamente recientes en las Provincias Vascongadas y en Navarra, surgió el conflicto vasco y se inició la lucha armada (acciones terroristas) a causa de la existencia de unos elementos diferenciadores con respecto a los ‘maquetos’ españoles, elementos que bien merecían el uso de instrumentos de defensa para conseguir la normalización de Euskadi. De modo inmediato, los separatistas crearon la ETA, su aparato militar. Y para ocultar cuanto había de terrorismo procuraron emplear un léxico esencialmente castrense que ‘dignificaba’ sus acciones. El aparato militar eligió una cúpula que trazó las directrices y definió las estrategias. Surgieron comandos formados por activistas (coaccionadores y asesinos), unos, legales, pues no habían sido fichados; otros liberados, porque ya tenían antecedentes registrados en los tribunales. Se armaron, y ocultaron sus armas y los explosivos de los atentados en zulos. Cayeron las víctimas a centenares. Necesitaban dinero, así que establecieron los impuestos revolucionarios que empobrecieron a la población. Amén de los activistas, era necesario crear un estado de desasogiego general, de modo que el ‘vandalismo’ correspondió a la kale borroca, ejercida por jóvenes radicales, terroristas en ciernes.

RECUERDA:

La mala nueva presto llega
El bien suena, pero el mal llega
Las malas nuevas siempre son verdaderas
A buen entendedor pocas palabras bastan
A lo que no te agrada, haz que no sabes nada
No hay nada tan escondido que no llegue a saberse
No creas de ligero ni vuelvas las orejas detrás del pandero

 Si no fuere lo que suena, lo que fuere sonará

domingo, 26 de marzo de 2017

Apostillas al refranero. Eufemismos y oficios


         Vivimos en sociedad y en época en que todos tenemos un ego tan subido que pretendemos ser los más guapos, elegantes, llamativos, innovadores… Evitamos parecer antipáticos, mezquinos, gruñones, desabridos, violentos, como hipocritillas y ese comportamiento alcanza incluso a nuestro lenguaje que empedramos de eufemismos, es decir, de formas usadas para manifestar ideas cuya expresión recta y franca pudiera resultar inoportuna, malsonante, dura o de mal gusto: anciano, invidente y lavabo, por viejo, ciego y retrete. Confieso que a veces se usan los eufemismos también por esnobismo, por afectación, como estas perlas pescadas en el DOGV en la postrera época de mi vida profesional: segmento de ocio, segmento lúdico (recreo), unidades didácticas (clases), diseño curricular (plan de estudios), experiencias piloto (innovaciones), época en la que pensé yo crear un Taller de Alfarería Poética. Llamamos a la guerra acción armada o intervención armada, a las tropas contingente militar; al amancebamiento vida en pareja, en pareja de hecho, claro está; el concubinato es la unión de hecho, el novio, el compañero sentimental. Denominamos eutanasia al homicidio por compasión, interrupción del embarazo al aborto. Deshumanizamos a los emigrantes designándolos como ilegales y sin papeles; y aceptamos su expulsión como reorganización urbana, y su genocidio al transformarlo en, ¡horror!, limpieza étnica o exterminio higiénico. Ocultamos la opulencia de los países ricos significándolos como avanzados, frente a los pobres, poco avanzados, y como nos araña las tripas la indigencia, nombramos a los indigentes subdesarrollados. Los despidos son reestructuraciones empresariales, más conocidas como EREs, y los plagios intertextualidad. Embellecemos a las criadas como empleadas de hogar, aunque no las damos de alta en la Seguridad Social, a los oculistas como oftalmólogos, a los dentistas como médicos estomatólogos o cirujanos dentales y a los aparejadores como arquitectos técnicos. Y ahítos de usar términos de nuestro idioma, llegamos a echar mano de préstamos de otras lenguas, de modo que el sodomita se transforma en gay y la compostura en fair play. Seguiremos.

RECUERDA:
Barbero, loco y parlero
Quien bien ata, bien desata
Quien tiene oficio practíquelo
Quien poco sabe presto lo reza
Quien tiene arte va por toda parte
Sabe bien dónde le aprieta el zapato
No hay peor aprender que no querer
El que anda con la miel algo se le pega
 
El que no es para estudiar, dedíquese a arar

domingo, 19 de marzo de 2017

Apostillas al refranero. Bien está lo bueno


         El prefijo griego –eu, cuyos significados son muy variados, pero siempre positivos (bien, recto, justo, favorable, feliz, abundante, rico…), ha entrado a formar parte de un gran número de vocablos españoles, aunque en palabras como evangelio sea ya difícil reconocerlo, en este caso por un cambio de grafía: eu-angélion era en griego ‘el buen anuncio’, ‘la buena noticia’, es decir, nuestro evangelio, palabra registrada ya en documentos peninsulares de la primera mitad del siglo XIII. Poco después, en la primera mitad del siglo XIV, encontramos el prefijo formando parte de la palabra eucaristía, propiamente ‘buen reconocimiento’, es decir, ‘agradecimiento’, ‘acción de gracias’. Más moderno es el término eutrapelía, arte de contar chistes, de hacer gracia, incluso de ‘bufonear’. La forma eutrapelía (XVII) se transformó en eutrapelia, que aún utilizamos hoy. El eucalipto es un árbol que se importó de Australia en el siglo XIX. Su nombre significa ‘cubro, tapo, guardo bien’, en referencia a la manera que tiene de esconder, de ‘encapsular’ su fruto. En la segunda mitad del XIX entró eufemismo, al que dedicaré otra apostilla. Y ya en el siglo XX por vía culta tomamos eupepsia ‘que favorece la digestión’, ¡con qué resultados a veces!; euforia, propiamente, ‘capacidad para soportar el dolor’, ‘sensación de bienestar’; eutanasia ‘buena muerte’, ‘muerte sin dolor’; eugenesia ‘mejora de la raza’ o euritmia 'armonía en el ritmo’… La significación siempre positiva ha dado lugar al uso como nombres propios de palabras como Eufrasia ‘la que alegra’ y su correspondiente forma masculina, Eufrasio; Eugenio, Eugenia: ‘el bien engendrado’, ‘la bien nacida’; Eulalio y Eulalia, el y la que ‘habla bien’, ‘que tiene elocuencia’; Eusebio ‘el piadoso’; Eudosia ‘la famosa’ ‘la de buena honra’.

RECUERDA:
Intentar a nadie puede dañar
El primero que llega ese la calza
Caballo que vuela no quiere espuela
La cera que va delante es la que alumbra
Imita la hormiga si quieres vivir sin fatiga
Anda el hombre al trote por ganar su capote
La diligencia es la madre de la buena ventura
Nunca esperes a que tu amigo haga lo que tú pudieres
Si caminares, Vicente, no comas en cada lugar ni bebas en cada fuente

 Cabra coja no quiere siesta

domingo, 12 de marzo de 2017

Apostillas al refranero. Lemas y palabros


         Creo que fue en el último año de la década de los setenta del siglo pasado cuando me cayó en (mala) suerte ser miembro de un tribunal de oposiciones a Agregados de Instituto de BUP en la ciudad de Málaga, donde pasé treinta días de trabajos (forzados), mañanas de domingo incluidas, con solo un día completo de descanso que usé en conocer la recién abierta cueva de Nerja. En un grueso cuaderno de gusanillo iba yo anotando lo que consideraba aciertos y desaciertos de los opositores, a lo largo de aquellas jornadas maratonianas que se iniciaban a las ocho de la mañana y acababan alrededor de las 21 h 30 min, con un descanso de dos horas para comer. Algo que me sorprendió fue la tendencia de un buen número de opositores alargar las palabras, especialmente los verbos, de modo que sustantivizaban, y adjetivizaban en lugar de sustantivar y adjetivar. Con el paso de los años, esa tendencia se ha extendido y la he encontrado en todos los niveles, con creaciones como concretizar (concretar), desertificar (desertizar), objetivizar (objetivar), aislacionar (aislar), potencializar (potenciar) o patentizar (patentar), términos que no son sino pecadillos al lado de palabros como practicidad, anonimidad, positividad, comunicatividad o contributividad. Aunque se me podría enviar a paseo por meterme en camisa de once varas y no dejar que sea la RAEL quien se ocupe de poner los puntos sobre las íes (no mayúsculas, claro) ¡Ay!, toda la vida enseñando a mis alumnos que había dos tipos de conjugación en los verbos acabados en –uar: unos que se conjugan como actuar (actúo, actúas…), acentuar, puntuar; y un segundo grupo como adecuar (adecuo, adecuas, adecua…), evacuar, licuar, averiguar. Cansado de ver en la prensa que evacúan a los inmigrantes consulto la Nueva Gramática, y encuentro que registra evacuan como usado por personas cultas y evacúan como usado por no cultos. Vamos, que ni chicha ni limoná, así que el nuevo lema de la docta casa debiera ser: Constata, acepta y envaina.

RECUERDA

Todos los caminos llevan a Roma
Por tu ley, por tu rey y por tu grey
Por todos los caminos se va a Roma
Al más ruin puerco, la mejor bellota
Quien hace lo que quiere no hace lo que debe
Por miedo de pajarillos no dejes de sembrar el mijo
Para ir a Roma, romero, lo importante es caminar; si me sigues, compañero, a Roma te acercarás

 Va como va, pero no como debe

domingo, 5 de marzo de 2017

Apostillas al refranero. Lansquenetes


         Parece ser que la moda del bigote como elemento de adorno del rostro masculino, independiente del resto de la barba fue moda un tantico tardía en los reinos cristianos peninsulares, de modo que apenas se estilaba aún a finales del siglo XV. Como casi siempre a lo largo de la historia, copiamos la moda a los franceses, pero la palabra bigote no es de origen francés, sino germano. Por lo que sé, procede de la frase bî Got (¡ay Dios!), juramento empleado con gran frecuencia en zonas germánicas. En los altares del brazo corto de la cruz del crucero de la hermosísima y sorprendente iglesia del Monasterio de san Jerónimo de Granada, sufragada por la duquesa de Sesa para que sirviera como lugar de descanso al cuerpo de su esposo, Gonzalo Fernández de Córdoba, se observan cuatro soldados altos, fornidos, vigorosos, cuyos cuerpos se hallan cubiertos por sendas armaduras y que velan las armas del Gran Capitán. Sorprende que los cuatro muestren sobre el labio superior bigotes abundosos, enormes que se extienden casi hasta la zona de patillas. Son lansquenetes, famosos mercenarios de infantería de origen alemán que sirvieron en los siglos XVI y XVII en diversos ejércitos europeos y que formaron parte de las tropas del noble español sobre todo en sus campañas italianas, reputados por su valentía, fuerza, destreza, afición al alcohol, al pillaje y a la insubordinación, cuyo juramento bî Got, casi constante en sus labios los definió entre las gentes como los bigot, término que pasó a designar también aquello que en ellos llamaba más la atención: el bigote. Siempre había pensado yo que la denominación de la excrecencia pilosa, como mostazo primero y después como mostacho, tomada del italiano mostaccio por los españoles, había sido anterior a la de bigote, mas la elaboración de esta apostilla me ha llevado a descubrir que me hallaba en un error, pues bigote se documenta hacia 1475, en tanto mostazo no lo hace hasta 1570, y mostacho hasta 1591. Nunca te acostarás sin saber una cosa más.

RECUERDA:

Séase extremeño, y siquiera un leño
Al asturiano, vino puro y lanza en mano
En Baeza tanto valen los pies como la cabeza
En Torrijos, cría hijos; en Maqueda, tenla queda
Si de Jaca Dios se escapa, más rico soy que el papa
En Moguer sacaron el Cristo a palos porque no quería llover
Todo lo tiene bueno la toledana, todo lo tiene bueno si no es la cara
Pan de Almendralejo, mozas de los Santos y la borrica de Fuente Cantos
Altea la bella: mar sin pescado, monte sin leña, hombres sin conciencia, mujeres sin vergüenza

 En Toledo no te cases, compañero, que te darán mujer parida o preñada